MOMENTOS DE LA DIPLOMACIA AMERICANA

Mientras Washington y La Habana deshojan margaritas, y en el Congreso Norteamericano los cromañones sabotean la apertura de una embajada norteamericana en Cuba, único país occidental con el que Estados Unidos no mantiene relaciones, nosotros repasamos momentos de una historia que merece ser contada.

Estados Unidos fue el primer país del Nuevo Mundo en liberarse del colonialismo (1776), y la única excolonia transformada en superpotencia. Allí debutó la república moderna y el estado de derecho. Paradójicamente, el primer país en reconocer a los Estados Unidos fue una monarquía musulmana, Marruecos en 1799, bajo el reinado de Mulay Sliman.

En la era moderna ningún país ha ejercido tanta influencia en el diseño de la diplomacia internacional como los Estados Unidos, promotor de varias doctrinas y sobre todo de dos grandes organizaciones internacionales: la Sociedad de Naciones impulsada por Woodrow Wilson y la ONU animada por Franklin D. Roosevelt.

La política exterior norteamericana ha sido conducida por doctrinas y preceptos que revelan las prioridades y acentos imperiales, entre otras Aislacionismo (1796), Doctrina Monroe (1823), Destino Manifiesto (1845), Gran Garrote (1901), Buena Vecindad, (1933), Contención del Comunismo (1950), y Alianza para el Progreso (1961). Más que doctrinas, la Diplomacia del Dólar y de las Cañoneras han sido estilos y recursos que, de modo tácito o expreso, se han utilizado durante toda la historia estadounidense.

Antes que hacerlo por la fuerza, Estados Unidos utilizó la diplomacia para desplegar una expansión territorial que le permitió, mediante negociaciones con monarquías europeas y compras, hacerse con los territorios de Luisiana (1803), La Florida (1811), Alaska (1867), Hawai (1898), Oregón (1846), Texas (1848). A ellos se añadieron 2.400.000 km² arrebatados a México mediante la guerra librada entre 1846-1848. En medio siglo Estados Unidos triplicó su territorio original.

En 1824 el estado norteamericano inició la relación diplomática con México, y envió a Joel Poinsett como primer ministro (embajador). Es curioso que el país latinoamericano más cercano a los Estados Unidos, el único con el que comparte una frontera, y su aliado más estrecho, sea con el que ha tenido la relación más tormentosa.

México es el único estado hispanoamericano con el que Norteamérica ha librado una guerra, y el único al que le ha arrebatado territorios. Es también donde la diplomacia ha sido más problemática. Ha expulsado a cuatro representantes diplomáticos estadounidense y ha roto relaciones con Estados Unidos en dos ocasiones.

La cuestión de Texas, la Guerra entre ambos países (1846-1848), la Revolución Mexicana (1910), la nacionalización del petróleo (1938), y otros incidentes han provocado grandes y pequeños desencuentros, y ha dado lugar a la sentencia: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”

El tema es demasiado amplio para abarcarlo en un trabajo. En próximas entregas contaré otros momentos de la diplomacia norteamericana, especialmente sus relaciones con Europa, China, Oriente Medio, y Rusia. Mientras tanto. Allá nos vemos.

La Habana, 08 de junio de 2015

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