unnamed (7).jpg

“A los que les gusta mucho la plata, hay que correrlos de la política”: Mujica

UNEAC

MONCADA

Se trata de un asunto al que los honrados pueblerinos no deben el menor temor: la corrupción.

Pero a la burocracia hay que mantenerla bajo control. Haciéndoles un continuo “arqueo de caja”.

Hay que terminar de dar respuesta a lo que propuso la “Joven Cuba” y sobre lo que personalmente en mis artículos he insistido de manera continuada. A todo el que asuma una responsabilidad estatal o política, por vía de la cual de seguro manejara recursos y dinero, hay que obligarlo a realizar una declaración de bienes, tanto cuando entra como cuando sale.

¿A quiénes puede perjudicar semejante medida? Sino solo a los que valiéndose de los cargos viven por encima de sus posibilidades.

Creo que en ningún lugar se conoce tanto al corrupto como en el barrio. Siempre hay un ojo que ve cuanto entra y sale de su casa. Carros a los que no se les agota la gasolina, jabas llenas de productos que no alcanzaría ningún salario para adquirirlos. Ropas y artículos que se saben están a precios prohibitivos para el común de los ciudadanos que viven de su salario o de su jubilación. Si tienen alguna entrada adicional, como resultado de que reciben remesas o rentan, todo el mundo lo sabe. En el barrio no hay secretos. Ni la verdad puede ser disimulada.

Además ¿quiénes necesitan disimular la verdad? sino aquellos que entroncan en su diario accionar con la mentira.

En el entorno empresarial en que se mueve, el corrupto es más difícil de apresar, pero en el barrio es un “cojo corriendo”. Dándole más autoridad a las organizaciones del barrio, vamos a tener un mecanismo de vigilancia casi invulnerable.

¿Porque no hacemos más uso de las masas organizadas para combatir a la corrupción? Siempre será preferible a confiarlo todo a un mecanismo burocrático, que por muy ético y eficiente que pueda ser, no nos va a solucionar el problema. Además, ya hemos dicho en otras ocasiones, que todos los burócratas no son corruptos, pero la burocracia es corrupta por su propia naturaleza. Tienden a taparse unos a otros y a distribuirse las ganancias.

Pienso que por las vías que la corrupción ha sido combatida hasta ahora, no la ha resuelto nadie, en ningún lugar .Ni los chinos fusilando. Todo lo contrario, los corruptos nos suben el listón; miren ahora el escandaloso delito de la marihuana, en el que están involucrados, desde ciudadanos con antecedentes penales, hasta dirigentes del Partido a nivel de provincia, haciéndose los de la “vista gorda” y participando en la francachela.

Situación está en la que aun continuamos sin mostrar la cara de los delincuentes. Con un efecto moral que destruye toda confianza de que sea verdad que estamos combatiendo a los corruptos. Recuerdo que un dirigente del partido me dijo que, el error político más grande que había cometido, era que yo “había echado a volar un asunto en que el partido quería mantener la discreción”.

Creemos que no vale la pena continuar probando instrumentos que no le han solucionado el problema a nadie. Generemos los nuestros propios. Donde no tengo dudas que deben estar los siguientes:

- Participación de las masas organizadas en el combate a la corrupción.

- Amplia divulgación de los casos de corrupción, con nombres, apellidos y fotografías.

- Presentar a los corruptos en su centro de trabajo y en el CDR.

- Utilización de la prensa para visitas sorpresivas a centros de trabajo, comercios y centros de producción.

- Incrementar las condenas por hechos de corrupción.

- Divulgar instrucciones de cómo detectar los actos de corrupción.

- Conectar más con las formas en que en otros lugares se combate este flagelo.

- Desplegar una propaganda que le cree a los corruptos un ambiente de temor.

La discreción es la mejor aliada del corrupto. Este debe ser sorprendido en su radio de acción, de tal modo que no pueda prepararse. Sorprenderlo a modo de lograr su total incapacidad para justificarse. Estilo a como lo que hizo Boris Fuentes en su visita al supermercado de Carlos III.

Quienes piensen que combatir la corrupción está limitado a la vigilancia de cómo se utilizan los bienes, están equivocados. El corrupto es un peligroso enemigo que de manera continuada conspira contra la seguridad del país. Porque se trata de un sector vulnerable a todo acto de penetración subversiva. Acaso pensamos que la corrupción está separada de nuestra presencia internacional, de nuestra capacidad para enfrentar nuestras relaciones internacionales.

Y a hemos dicho que la capacidad de cualquier país para enfrentar las relaciones internacionales se mide por sus fuerzas internas y si la corrupción avanza, nuestra capacidad para enfrentar la compleja situación actual se debilita considerablemente.

La Habana, Mayo 19 del 2015

© Foundation for Sustainability and Peacemaking in Mesoamerica

  • 512.922.5931
  • 1501 Lisa Rae Drive
  • Round Rock, TX
  • 78665